sábado, 8 de mayo de 2010

Aprendiendo con la esperiencia de los demas

La siguiente información es un relato real y considero que es importante que mis lectores estén enterado del modus operandi de los delincuentes de la cárcel en complicidad con muchos guardianes y familiares. Por eso quiero que tomen esta información tan en serio como si les hubiera sucedido a ustedes.
 
 
El día 04-12-2009 salimos al trabajo, a las 7:45, mi esposo recibió una llamada a su celular la cual no contestamos. Salimos de la casa, el me dejó en mi oficina y él siguió con su rutina de trabajo. A las 10:06 de la mañana  recibió una nueva llamada del mismo número.
El atiende el celular y lo llaman por su nombre: ¿Leonardo?; el tipo le dice: mira, tu no me conoces pero yo si, ponte atento a lo que te voy a decir y no te pongas nervioso. A mi me contrató un hombre y una mujer para asesinarte, yo tengo una red de sicarito, no soy de aquí pero ahora estoy en  Bogotá  para hacer mi trabajo, necesito que me des   $ 1.000.000 00  pesos  para salvarte de esto, yo te lo aseguro, ¡pero solo tienes 45 minutos y comienzan a correr desde ya! Mi esposo angustiado, ¡pensando lo peor!, y sonó su otro celular, al atender se da cuenta que era el mismo tipo, también tenía su otro celular y le dijo: solo estaba confirmando que todo estaba bien, el tiempo ya esta corriendo.
 
 
Mi esposo lo comenta angustiado con la familia, sin saber que hacer ni que va a pasar. Rato después volvió a llamar el tipo y le preguntó si tenia la plata y le dijo que no, le dio 15 minutos mas. A ese tiempo volvió a llamar (siempre de un mismo número, un  Comcel y le dijimos que ya teníamos la plata que donde se la dábamos o depositábamos, el tipo dijo: "Nada de eso... vas a agarrar la plata y me compras  30 tarjetas movistar,  18  Tigo y  54   Comcel . Nos pareció super extraño, ¿quién va a cobrar eso así?... pero igual seguíamos súper angustiados....
Logramos comunicarnos con una fiscal del Ministerio Público, y nos dijo que eso era un modus operandi, que fuéramos a la  Policía  con los celulares y que no suspendiéramos las líneas todavía. Fuimos a la policía. En el camino logré hablar con un amigo que trabajó en  Concel  y le pedí que me averiguara a quien pertenecía ese número y en poco tiempo me dio la respuesta, todos lo datos corresponden a  Valledupar .
 
 
En   la Policía  logramos que nos atendiera un comandante ; nos comentó que ese era un nuevo modus operandi que manejan los presos en las cárceles para lograr que les dieran los números de tarjetas solicitadas y ellos las revenden a los otros presos; que nos quedáramos tranquilos

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